27 de julio de 2018. La Alianza por la Agrobiodiversidad[1] realizó un foro interno en el Auditorio Kimy Pernia Domico de la Organización Nacional Indígena de Colombia – ONIC, con la intención de debatir sobre la normatividad para las semillas nativas y criollas junto a los efectos de la propiedad intelectual sobre las semillas, buscando tener claridades conceptuales y la construcción de postulados políticos sobre el tema que, reconociendo las diferentes visiones existentes, se conviertan en eje estructurante de actuación para la Alianza en los diferentes escenarios de participación de los integrantes.

El foro inició con la presentación de Germán Vélez, del Grupo Semillas. Compartiendo desde la necesidad del reconocimiento de las semillas como Patrimonio Biocultural de los Pueblos, para ello se ciernen algunas amenazas sobre las semillas en la actualidad, como son la biopiratería, los derechos de propiedad intelectual, las normativas sobre las semillas y la biotecnología transgénica y de modificación genética.

Germán también mencionó lo acordado en la Reforma Rural Integral para la protección de las semillas criollas y nativas, así como la creación de bancos de semillas, en este sentido, el gobierno nacional en cabeza del Ministerio de Agricultura inició en 2017 la elaboración de un borrador de resolución que diera respuesta a lo establecido en el acuerdo de paz, sin embargo. el proceso fue detenido y por ahora no se tiene mayor información.

Además, muchas organizaciones tienen serias preocupaciones por lo establecido en la ley 1876 de 2017 sobre el Sistema Nacional de Innovación Agropecuaria (SNIA) donde se reconoce y se protege únicamente las innovaciones tecnológicas “modernas” y se privatiza la extensión agropecuaria.

Germán finalizó su intervención comentando las posibilidades y riesgos de acompañar procesos internacionales sobre las semillas como lo son el Tratado Internacional de Recursos Filogenéticos para la Alimentación y la Agricultura (TIRFAA) y la Convención sobre Diversidad Biológica. 

Por su parte, Diego Chiguachí de la Organización Nacional Indígena de Colombia – ONIC,   presentó la propuesta sobre “la ruta étnica de las semillas” actualmente en formulación junto con Agrosavia[2] como parte del “Plan Nacional de Semillas”.

Un punto importante, según Diego, fue el establecimiento de “líneas rojas” definidas por la ONIC para evitar vulnerar los derechos de las comunidades indígenas a las semillas nativas y criollas, la apropiación indebida del conocimiento tradicional y material genético, temas que deberán ser respetados durante todo el proceso por Agrosavia. A partir de estos acuerdos se definió una formulación conjunta de la ruta metodológica, siendo uno de los objetivos favorecer el uso de semillas nativas y criollas desde un enfoque de agrobiodiversidad.

Cerrando el panel de la mañana, Pedro Guzmán de la Red Nacional de Agricultura Familiar – RENAF comentó sobre la necesidad de construir y persistir en el desarrollo de espacios de diálogo constructivos y participativos con la institucionalidad, resaltando lo conseguido por la ONIC como también el desarrollo de la Mesa Técnica de Agricultura Familiar y Economía Campesina bajo la cual se construyó la Resolución 464 de 2017, que si bien es un paso importante para desarrollar e implementar políticas públicas diferenciadas para la ACFC, no está libre de ser cuestionada por gremios, empresas y funcionarios que impulsan fuertemente un modelo agroindustrial con enfoque para agroexportación.

Pedro comentó que la Mesa Técnica y la Resolución 464 de 2017 pueden contribuir a las acciones emprendidas por organizaciones sociales en todo el país, para que se reconozcan y fomente sistemas productivos agroecológicos desde el desarrollo de la extensión rural como en la promoción de prácticas y saberes agroecológicos, se fortalezcan los mercados locales e impulsen la comercialización de productos de la ACFC a precios y condiciones justas para el consumidor como el comprador buscando diversificar estrategias pensadas desde los circuitos cortos de comercialización bajo los principios y apuestas propuestas por las organizaciones en los territorios.

Después de la discusión en grupos de trabajo, quedó claro un objetivo: Se debe proteger las semillas nativas y criollas, así como al conocimiento tradicional asociado a su domesticación y diversificación. También se propusieron dos acciones concretas: 1) realizar estudios técnicos de caso y comparativos entre sistemas de producción de semillas bajo prácticas agroecológicas, y 2) Acciones afirmativas de demostración y visibilización de experiencias exitosas a partir del trabajo de las organizaciones y comunidades en los territorios.

El diálogo generado en el taller permitirá construir planteamientos, objetivos desde los componentes técnicos (argumentación, posiciones políticas frente a los temas y documentar casos específicos de las redes de semillas con el fin de construir propuestas basadas en evidencias que viabilicen las posturas políticas en relación con los temas).

Todo esto le permitirá a la Alianza como a las organizaciones que la conforman lograr una posición política y una agenda conjunta en pro del reconocimiento de las semillas nativas y criollas como patrimonio biocultural de los pueblos en manos de las comunidades campesinas, étnicas y afrodescendientes.

Este será el primero de varios foros que realizará la Alianza en el desarrollo de la Declaración realizada el pasado 15 de febrero en el Foro Nacional Agrobiodiversidad y Derecho Humano a la Alimentación Adecuada en la Reforma Rural Integral.


Fotografías del Foro


Semillas del Agricultor / Resolución 464 de 2017

Son variedades de semillas que han sido domesticadas, desarrolladas y conservadas mediante prácticas ancestrales y tradicionales de selección genética e innovación por comunidades agrarias empleando los elementos de la biodiversidad y el conocimiento asociado; constituyen el primer eslabón de la soberanía alimentaria y un componente fundamental para la conservación de la diversidad agroalimentaria, la mitigación de los efectos del cambio climático y la conservación de territorios libres de transgénicos. Dentro de estas semillas se encuentran variedades locales, tradicionales, nativas y criollas. Esta definición está incluida en la Resolución 464 de 2017.

Pueden ver las demás imágenes que hacen parte del Lineamiento de Semillas del Agricultor aquí. Gracias al apoyo de SWISSAID Colombia.


[1] La Alianza por la Agrobiodiversidad está conformada por actores de diversa índole de los ámbitos local, regional, nacional e internacional representados en: ONG, organizaciones de base campesina y étnica; academia y organizaciones internacionales de la sociedad civil.  

Tiene como próposito la formulación e implementación de políticas públicas, normatividad y legislación sobre la agrobiodivesidad y la soberanía alimentaria y una nutrición adecuada. Incluye la incorporación de estrategias de manejo, cuidado y protección de los territorios, de los ecosistemas, de los sistemas productivos comunitarios y familiares, la cultura, la salud y los derechos de la naturaleza, por parte de diversos actores públicos, privados y la sociedad civil.

[2] Agrosavia antes conocida como Corpoica


1 Comentario

Sergio de Jesus MaldonadonReyes Rep. Legal Utzche · Agosto 29, 2018 en 8:59 am

Exelente noticia toda politica debe de ser construida por actores desde las mismas comunidades porque es su derecho de Ellos de mantener su conocimiento a centrales. .

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