Decisión Tribunal a Monsanto

Tras la declaración de la Asamblea de los Pueblos, durante el tribunal a Monsanto, del 14 al 16 de octubre de 2016 en la Haya, en la que organizaciones sociales de todo el mundo presentaron más de 30 casos que pidiendo condenar la empresa por los múltiples daños ambientales, ecológicos y sociales que ha ocasionado su voraz modelo empresarial. El pasado 18 de abril se celebró  la lectura a la sentencia final del tribunal en la ciudad de La Haya.

El Tribunal Internacional a Monsanto es un proceso simbólico único convocado por la sociedad civil para aclarar las obligaciones legales y consecuencias de algunas de las actividades de la compañía Monsanto.

El jurado estuvo integrado por la jueza mendocina Eleonora Lamm, la senegalesa Dior Fall Sow (consultora de la Corte Penal Internacional), el mexicano Jorge Fernández Souza (Magistrado del Tribunal de lo Contencioso Administrativo de México), el canadiense Steven Shrybman, y la belga Françoise Tulkens (ex jueza del Tribunal Europeo de Derechos Humanos) quienes presentaron sus consideraciones finales, las cuales podrán encontrar en su versión completa aquí:

La conducta de Monsanto ha afectado negativamente al derecho a un medio ambiente saludable: Monsanto ha incurrido en conductas que tienen efectos graves y negativos en el medio ambiente y han afectado a innumerables personas y comunidades de muchos países, así como a la salud del propio entorno, con las consiguientes repercusiones en las plantas y los animales y en la diversidad biológica

La conducta de Monsanto ha afectado negativamente al derecho a la alimentación: Las actividades de Monsanto han afectado negativamente a la disponibilidad de alimentos para las personas y las comunidades, y constituyen una injerencia que socava la capacidad de las personas y las comunidades para obtener alimentos directamente de la tierra productiva.

La conducta de Monsanto ha afectado negativamente al derecho a la salud: las actividades de esta empresa no solo han afectado negativamente a la salud física de las personas y las comunidades, sino que también constituyen una injerencia en la salud mental de innumerables personas y comunidades en todo el mundo. Además, las actividades de Monsanto han tenido efectos negativos en la realización de los factores determinantes del derecho a la salud, como, por ejemplo, el acceso a alimentos y agua adecuados y seguros, así como el disfrute de un medio ambiente saludable.

La conducta de Monsanto ha afectado negativamente a la libertad indispensable para la investigación científica: Los testimonios escuchados por el Tribunal denotan una conducta por parte de Monsanto que presuntamente se caracterizaría por las siguientes acciones; desacreditar la investigación científica independiente; pagar sobornos para que se elaboren informes de investigación falsos; presionar e incluso sobornar a gobiernos y funcionarios públicos para que aprueben los productos de Monsanto pese a los informes creíbles y de base científica que recomiendan denegar tales aprobaciones; distribuir productos nocivos carentes de la aprobación debida; intimidar, incluso amenazando con presentar una demanda, a las partes que simplemente tratan de informar a los consumidores de la presencia de productos Monsanto en los artículos y alimentos que compran y a menudo consumen.

Complicidad con crímenes de guerra: el Tribunal no puede llegar a ninguna conclusión definitiva en cuanto a la complicidad con crímenes de guerra. No obstante, teniendo en cuenta el hecho histórico del daño causado a la población de Viet Nam, e incluso a los veteranos estadounidenses y sus aliados, y de la destrucción del medio ambiente, el Tribunal estima que habría que dar crédito a la hipótesis de que se disponía de pruebas pertinentes en relación con los hechos de que Monsanto: proporcionó los medios necesarios para la campaña estadounidense en Viet Nam; sabía cómo se utilizaría

La conducta de Monsanto en relación con el ecocidio: Si el delito de ecocidio se reconociera en el derecho penal internacional –no por el momento–, las actividades de Monsanto posiblemente constituirían un delito de ecocidio en la medida en que causan daños sustanciosos y duraderos a la diversidad biológica y los ecosistemas, y afectan a la vida y la salud de las poblaciones humanas. Esta evaluación se basa, en particular, en la siguiente conducta presuntamente imputable a Monsanto.

La opinión consultiva del tribunal es una señal fuerte para los involucrados en el derecho internacional, pero también para las víctimas de los productos químicos tóxicos en todo el mundo.

Además, el Tribunal ha creado vínculos y compartido información importante entre abogados y organizaciones que representan a las víctimas de Monsanto en diferentes países del mundo, por lo tanto, es probable que las conclusiones lleven a más casos de responsabilidad contra Monsanto y empresas similares que también hayan ocasionado daños a la salud, los alimentos y el medio ambiente saludable. El juicio subraya la necesidad de considerar a empresas como Monsanto a sujetos de derechos denunciables y litigar contra ellas en caso de violación de derechos.

En este momento Monsanto está en proceso de compra por parte de la multinacional alemana Bayer, la cual tuvo su asamblea general de accionistas el pasado viernes 28 de abril en Bonn, Alemania para quienes puede ser interesante el dictamen de la sentencia.

Ambas empresas están a la expectativa, bajo un fuerte proceso de lobby con diferentes las autoridades de diferentes gobiernos, sobre la decisión de unas 30 comisiones de defensa de la competencia, nacionales y la de la Unión Europea, que tienen que aprobar la fusión. Bayer tiene la esperanza de poder concluir la fusión hasta finales de 2017, pero algunas comisiones, entre estas la de Argentina, recién tomarán su decisión en principios de 2018.

Es importante saber que aparte de Bayer y Monsanto hay dos más mega fusiones en proceso; La fusión de Dow – Dupont quienes aún están a la espera de la decisión de los tribunales en Estados Unidos y China, la cual ya fue aprobada por la comisión de defensa de la competencia de la unión europea en marzo 2017. Además, Chemchina ha tomado el control de Syngenta en una operación en donde adquirió más del 80% de las acciones de la Empresa.

Si la fusión llega a realizarse, Bayer sería el mayor productor de semillas y pesticidas a nivel global y controlaría el 25 por ciento del mercado global de pesticidas y el 30 por ciento del mercado de semillas. Entre los posibles resultados de la fusión habría un incremento de precios y menor variedad en los productos, una mayor oferta de paquetes de semillas y pesticidas combinadas incrementando la dependencia de los productos.

Syngenta vende sus productos en más de 90 países bajo marcas como Acuron, Axial, Beacon y Callisto además vende semillas modificadas genéticamente como cereales, maíz, arroz, soja y verduras.


Fuentes:



vimeo.com/monsantotribunal

www.infobae.com

www.elfederal.com.ar

www.ecowatch.com

www.ate.org.ar

www.t13.cl

www.reuters.com

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