Compartimos la preocupante situación denunciada por la Mesa Provincial de Organizaciones de Productores Familiares:

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Crisis de toda la Agricultura Familiar, Campesina e Indígena

Las medidas económicas tomadas por la gestión del presidente Macri han puesto al borde de la desaparición al sector social y productivo más numeroso del campo.

Cerca de 300.000 unidades productivas a lo ancho y largo de nuestro país fueron puestas en crisis terminal por un conjunto de decisiones políticas que provocaron una inmensa transferencia de recursos y ganancias hacia los sectores más concentrados de los agronegocios, vinculados a explotaciones que de un día para el otro aumentaron sus márgenes de ganancia al aumentar el valor del dólar casi un 50% luego del levantamiento del mal llamado “cepo “cambiario”. Volver al endeudamiento externo es volver a incrementar la fuga de capitales hacia paraísos fiscales y hacia las casas matrices de las corporaciones internacionales, “enfriar la economía”, o sea, nos lleva a repetir la crisis del 2001.

Los productores familiares, campesinos e indígenas, somos los que producimos casi el 70% de los alimentos frescos que consume nuestro pueblo.

El incremento de un 300% en el costo de la energía eléctrica, así como el valor del gasoil, el incremento en los alquileres de la tierra, el aumento del maíz, y de las semillas hacen insostenibles las producciones: hortícola, floral, de cerdos y aves, tambos, otros animales menores y todo tipo de producciones con valor agregado.

Nuestro sector necesita de un mercado interno fuerte, por lo que las medidas tendientes a someter a la clase trabajadora a partir de un ejército de reserva que día a día se va engrosando con los ya más de 150.000 despidos estatales y privados, atenta contra nuestra existencia.

Sabemos que a las medidas de ajuste y endeudamiento le corresponderán menor empleo y menor demanda de alimentos, bebidas, indumentaria, salud, etc.

Somos hermanos de los obreros industriales, de los empleados estatales, de los trabajadores autogestionados, de los trabajadores de las fábricas recuperadas al desastre neoliberal de los 90. Compartimos el mismo destino, la misma lucha y la misma indignación ante la ola de aumentos en transporte, gas, agua, alquileres…

Por estas razones y luego de ver como en estos 100 días de mal gobierno, se va vislumbrando un nuevo régimen neoliberal, pro norteamericano y distante cada vez más de nuestros hermanos latinoamericanos, la Mesa Provincial de Organizaciones de Productores Familiares de la provincia de Buenos Aires renueva su tradición de resistencia, lucha y fortalecimiento de las organizaciones en territorio.

Por todo esto le decimos a las nuevas autoridades de la provincia que no pensamos desaparecer ni cambiar nuestros modos de producción diversificados, que no compramos paquetes tecnológicos, que la tecnología es ​bienvenida mientras sea apropiada y apropiable, que nos importa mucho producir sano y dejar de envenenar suelos, napas de agua y personas, que confiamos plenamente en nuestras capacidades y desconfiamos soberanamente de los gringos. También advertimos que ¡no hay más tiempo de espera para las medidas urgentes!: subsidio al gasoil, tarifa social de la luz para la producción, líneas de créditos blandos, nueva ley de arrendamiento, aprobación en la cámara de senadores de la Ley de Reparación Histórica de la Agricultura Familiar con presupuesto, precio sostén para las producciones.

Continuaremos trabajando por un modelo de desarrollo rural sustentable e inclusivo, por más

​Soberanía política, más independencia económica y más justicia social.


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